Historia de Toscana

Toscana cuenta con una historia intensa ya que su ubicación geográfica en el Mediterráneo ha favorecido el desarrollo económico de sus pobladores, desde Etruscos a romanos, desde Carlomagno a las repúblicas marineras de Génova y Pisa en la Edad Media y la eclosión del Renacimiento en Florencia.

Paleolítico

Las excavaciones arqueológicas testimonian la presencia de pobladores en zonas de Mugello (Homo neanderthalensis,), mientras que el valle del Arno, Siena o Livorno eran zonas habitadas por el Homo Heidelbergensis. Finalmente en excavaciones en Laterina, alrededores de Montelupo y Monte Longo, cerca de Arezzo se han hallado asentamientos de Homo sapiens.

Neolítico

Se ha denominado a los etruscos originarios como la civilización villanoviana en la Edad de Hierro, cuyo desarrollo técnico fue fundamental posteriormente para que se diera la expansión etrusca.

Etruscos

La civilización etrusca sigue rodeada de cierto halo de misterio pese a que los mismos romanos que desbancaron a estos pueblos del control de la Toscana, ya dejaran testimonio de su loable conocimiento constructivo en zonas pantanosas o de su organización social, económica y religiosa. Los variados yacimientos etruscos de Toscana han permitido conocer más sobre la práctica igualdad de hombres y mujeres en las comunidades.

Presentes desde el siglo VIII a.C. los etruscos (de cuyo nombre deriva el topónimo Toscana) siguen aún generando controversia en cuanto a su procedencia. Sus inscripciones, normalmente de carácter religioso o funerario son de difícil comprensión. Se ha defendido tanto su origen autóctono como que llegaron o bien desde el norte o bien desde oriente, aunque lo relevante es su desarrollo económico y social, cuyo culmen llega en el siglo VI a.C. con una extensión geográfica que llegaba hasta la llanura padana y la región de Campania. Algunas de las ciudades que fundaron son Arezzo, Chiusi, Volterra, Populonia, Vetulonia, Roselle, Vulci, Tarquinia, Veio o Volsinii. Destacan especialmente los ritos funerarios etruscos, cuyas necrópolis son un ejemplo de su desarrollo económico.

Romanos

Los etruscos fueron absorbidos por la maquinaria expansiva de Roma, no sin gran esfuerzo militar, y en el siglo III a.C. la antigua Etruria entra a formar parte de las colonias romanas. En este periodo los fértiles campos toscanos fueron empleados como granero para abastecer a la creciente población romana, y se fundaron ciudades como Florentia (Florencia) para minar la influencia de las antiguas ciudades etruscas.

EDAD MEDIA

Ostrogodos y Bizantinos

Tras la caída del imperio romano los otrogodos tomaron el control de las poblaciones toscanas, quienes se repartieron la influencia con los bizantinos. En la segunda mitad del siglo VI fueron los Longobardos los que dominaron Toscana, instituyendo un ducado en la antigua ciudad romana de Lucca.

Posteriormente fue Carlo Magno quién conquistó el territorio y lo incorporó al Sacro Imperio Romano bajo la figura de un marquesado en las manos de la familia de los Attoni que estaban bajo la protección de los señores feudales Canossa.

La época de los castillos

En los siglos X y XI se extendió el fenómeno de los castillos como elementos de control y defensa, dando lugar a poblaciones que nacieron bajo la protección de fortificaciones como  Monteriggioni, Volterra, Massa, Brolio, Lucignano, Poppi o Montalcino entre otros muchos presentes en la provincia de Grosseto.

La República marinera de Pisa

Coincidiendo con las luchas intestinas entre la nobleza en el interior de la Toscana, la ciudad de Pisa optó por abrirse al Mediterráneo, creando una red de control y comercio con las islas del archipiélago toscano, Cerdeña o Córcega. Su fuerza naval le permitirá un crecimiento económico sin precedentes hasta ese momento en las poblaciones costeras. Las victorias contra los sarracenos en Sicilia, Reggio Calabria o Baleares les permiten convertirse en la ciudad más poderosa de Toscana.

Ciudades libres toscanas

Alrededor del siglo XII comienza el período de municipios libres, y Lucca se convierte en el primer municipio de Italia. Nacen las primeras formas de democracia participativa y las asociaciones de artes y oficios, que hicieron de la Toscana un ejemplo de autonomía cultural, social y económica.

Ascenso de Florencia

El crecimiento de Pisa no paso inadvertido para el Papado o las ciudades de Siena y Florencia, con las que a menudo librará una dura competencia. En el siglo XII la independencia de las ciudades, gestionadas por grupos de prohombres ricos puso las bases políticas y económicas del Renacimiento, haciendo de la Toscana una de las regiones más poderosas de Europa. Florencia se erigirá como punta de lanza de la Liga Toscana en el siglo XIII, pugnando con Siena y Pisa por elegir el rumbo del conglomerado de ciudades toscanas. En 1406 Pisa cede militarmente al empuje de Florencia, consiguiendo así una salida al mar.

Renacimiento 

Desde el siglo XIII hasta el XVI Toscana florecerá de la mano de genios que encumbran el arte en varias disciplinas.  Giotto, Dante Alighieri, Miguelangel o Leonardo da Vinci son figuras de ese Renacimiento, que bajo el mecenazgo de personajes como Lorenzo de Medici desarrollarán todo su arte con plenitud.

Siglo XVIII

Con el fin de la dinastía de los Medici en el siglo XVIII son Lorena quienes conducen el desarrollo económico de Toscana que ve llegar el tren y la mejora de las zonas pantanosas como la Maremma donde el paludismo impedía utilizarlos para la agricultura. Los enfrentamientos entre las onarquías europeas provocan que el granducado toscano pase a manos del imperio austrohúngaro.

Unidad de Italia

En 1861 se lleva a cabo la unificación de Italia (Risorgimento), y entre 1865 y 1870 Florencia se convierte en la capital del nuevo país.

Siglo XX 

Toscana sufrió igual que el resto de Italia las consecuencias de las dos guerras mundiales. Durante el fascismo de Mussolini y la ocupación alemana, Toscana vivió con intensidad el movimiento partisano, con una represión importante de sus combatientes.